Vuelta a casa

       La literatura, y más específicamente la novela, y yo estamos pasando un largo desencuentro lleno de episodios de rencor, de miradas desdeñosas y de reproches mutuos. Desde el verano, son muchos los libros que se cayeron de mis manos a las cuarenta o cincuenta páginas de su inicio. Ya empezaba a pensar que mi vida no tenía sentido (¿se puede vivir sin leer?), que tendría que buscar entretenimiento en prosaicas actividades (ver el  fútbol, jugar al dominó,  practicar la  papiroflexia, vaya usted a saber….) cuando no sé como ni por qué cayeron en mis manos los dos tomos de Diarios (1999-20003 y 2004-2007) del vasco nacido en Nueva York (que para eso los vascos nacen donde les sale de los güevos) Iñaki Uriarte.  Que  lectura más amena, que agradable forma de pasar las horas recorriendo unas páginas en las que no se cuenta gran cosa pero que rezuman humor, inteligencia, humanidad. La pena, es que un voraz comedor compulsivo como yo, no sabe degustar un manjar como se merece. El primer tomo me duró una tarde y en otra velada cayó el segundo. En sus páginas encontramos muchas cosas: un panegírico de la vida ociosa (Uriarte es un modesto rentista, lo que le permite no tener un trabajo al uso): “Trabajar es como estar enfermo. En cuanto se te pasa te pones contento“, “entre actuar y no actuar, existe una tercera opción: fumar“; numerosas reflexiones sobre la lectura que nos son cercanas: “Para asustarme de mi ignorancia no tengo más que echar un vistazo a mi biblioteca. Miles de libros leídos de los que no recuerdo nada“, “El desbarajuste en que leo es inmenso. Basta que me empeñe en leer o estudiar algo que me interesa, para que surja de inmediato otra cosa que también me interese y me desvíe. Así soy incapaz de acumular un capitalito cultural en algo en especial“; máximas filosóficas sobre aspectos de la vida diaria: “Justificación de la envidia: no es infrecuente que las personas a las que sucede algo bueno se pongan insoportables“, “¿Por qué los misioneros tienen siempre ese aspecto tan estupendo? Suelen aparecer retratados en medio de un grupo de desarrapados y son los que mejor cara tienen, los más sonrientes, los que parecen más sanos y alegres de todos. Hay algo mosqueante“, “Decir que el mundo y la vida son algo magnífico que hay que aceptar plenamente como un regalo es una estupidez. A lo más que llega la gratitud por estar vivo es a la sensación de que, a pesar de ello, te estás librando de una buena“. Y sobre todo, hay en los diarios, citas y más citas. Pascal: “Todo lo malo viene de no saber estar a gusto en casa“; Monterroso: “La tontería humana abunda tanto que buena parte de ella va a dar a los inteligentes, quienes la emplean con más soltura y confianza de lo que lo haría un tonto“.

       Cientos de páginas justifican leer a Uriarte por su enorme valor terapeútico. A mí me ha reconciliado con la literatura y con la escritura de este blog. Gracias Iñaki.

    Diarios. Iñaki Uriarte. Editorial pepitas de calabaza (WWW.PEPITAS.NET)
    La foto está tomada de http://hermanocerdo.com/2011/10/lo-intimo-y-lo-publico/  [© Juan Lazcano. Diario de Gipuzkoa].

      (Post rescatado del antiguo Blog de Oesido)

Anuncios

Acerca de Oesido

Tengo muchas dudas y ninguna solución. Sólo sé que hay mucho imbécil, algún malvado y escasísimos sabios.
Esta entrada fue publicada en Literatura y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s